domingo, 19 de agosto de 2012

El viajero (IV)


Alexis bufó y trató de parecer interesado en las manchas del suelo, aguardando a que las risas de los mayores aminoraran.

-Bien, todo listo.-Dijo triunfante Mike bajando para reunirse con todos, al encontrarse de frente con Raquel y su risita nerviosa.
Sandy se llevó una mano a la cara derrotada y el tabernero aguantando la risa le guiñó un ojo a la castaña.

Sandy y Raquel durmieron arriba juntas en la cama de matrimonio para decepción de esta última. Los demás entre revoltijos de mantas y almohadas improvisadas trataron de dormir aunque algo en su cabeza les hacia despertar hasta con el ruido de las hojas de los arboles contra las ventanas.

Cuanto mas tiempo pasaba más aceleraba el paso el jinete y al divisar al fin una silueta bien marcada de las primeras casitas de la aldea bajó de su montura para continuar a pie sigilosamente como polvo que lleva el viento.
Ni el más avispado animal podría haberle detectado con sus negras vestimentas y su caballo amaestrado, dócil como un perro y sin resoplido alguno pasaron ambos entre los callejones nada iluminados del lugar.

 Una lechuza que descansaba su cuerpecito atenta en un árbol ululó fuerte batiendo sus alas al ver la proximidad del intruso, al que asustó y con un veloz movimiento de espada y un nudo en la garganta el jinete le arrebató la vida con un seco movimiento de espada.
El animal calló sin vida de la rama del árbol con un suave golpe.
Su asesino se inclinó ante su propia escena del crimen dónde su caballo aguardaba paciente y las plumas del animal aun se dejaban llevar en el ambiente hasta caer en el suelo.
Desde arriba parecía una obra abstracta de un hombre su presa y un manto blanco y suave inundando la escena.
Este trazó una cruz en el ensangrentado pecho del animal, seguidamente se saco una cadenita del pecho con Jesucristo crucificado en ella. Se la llevó a los labios y rezó en latín hasta cerciorarse de que el alma del animal había cruzado sin problemas hasta el reino de los muertos.

La lluvia había aminorado a lo largo de la noche y se podían ver los primeros destellos del alba asomando tras las llamas de la frontera.

Un jinete aguardaba bajo un cobertizo a que pasase el día y poder moverse por  las sombras y la seguridad que le proporcionaba el brillo de la luna.
-Tan solo unas horas, he de esperar unas horas y ya está

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Con una tensión parecida a la de la noche anterior todos en la taberna se giraron hacia la puerta. Como esta vez el sonido había sido más lejano, algunos como el joven Alexis esta vez seguido por su padre Mike y Sandy se acercaron a las ventanas.

-¿Tu no te acercas?-Susurro tensa Raquel agazapada al lado de Fran al fondo de la taberna.
-No… No pienso volver a encontrarme con ese jinete de Satán nunca más… Solo de pensarlo me dan escalofríos.-Contestó tan bajo como para que solamente y a duras penas pudiese oírle Raquel. Con la mirada fija en sus amigos permanecieron en tensión hasta que alguien aporreó la puerta desde fuera.

(Framlingham village) 
By:Kiissy